
José Eduardo Huamaní Guerrero (27), quien fue detenido en su casa de la calle Los Mirales 935, urbanización Los Jardines, en Caja de Agua, dijo a los policías de la Divincri que mató a su conviviente Nady Vanessa Cruzado Delgado (21) porque la descubrió in fraganti con otro hombre en un taxi, en el Centro de Lima.
"Él llegó a la casa de sus padres, adonde recién el viernes 5 de febrero se habían mudado. Allí esperó pacientemente a la mujer, con quien convivía desde hace ocho meses", indicó un oficial.
La fémina, que trabajaba con él atendiendo una pollería, llegó al inmueble y dijo que recién salía del trabajo. Entonces, él le pidió cuentas por su actitud y discutieron violentamente. Luego ambos se fueron al dormitorio.
"El detenido dijo que en el cuarto siguieron peleando y, de pronto, ella -muy arrepentida- le gritó: ¡Me siento mal por haberte engañado. Merezco morir! ¡Mátame o me mataré yo!", refirió un detective a cargo del caso.
Luego prosiguió: "Según las pesquisas, al parecer él ha esperado a que ella se durmiera para matarla porque la víctima habría estado indefensa".
Era la una de la madrugada cuando el asesino salió de su casa y se fue a la Costa Verde para suicidarse, pero se arrepintió y regresó a la vivienda de sus padres, a quienes les confesó lo ocurrido y estos llamaron a la policía a las 6 de la mañana.
Los efectivos de la comisaría de Caja de Agua llegaron al inmueble y hallaron el cadáver de la joven tendido sobre la cama conyugal.
Desconsolado, el sujeto les dijo a los policías: "Muchos me dijeron que me engañaba, pero seguía con ella porque la amaba. Y por eso, el día que descansé, esperé a que saliera del trabajo y la vi con otro hombre en un taxi".
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